Al final el poeta muere.

Aleteados pasos de una mariposa de papel,
reposa un letargo consciente
sobre tu mesa de noche,
esta vez para siempre.

La luz del alba
torna cálidas las nubes de borrasca
que rápidas y negras
acercan nuestro lecho al borde del precipicio;
piedras,
rocas,
espuma afilada.
El destino en forma de vacío,
el éxtasis,
el equilibrio,
la envidia, el trino suave de los pájaros
en primavera;
mi pluma ya no logra transmitir mi sentimiento.

Sólo a efectos del corazón
existes.
Mentalmente difusa,
esquiva y distraída mueves
los hilos de mis actos.

Enamorado a medias
la ultima quimera de mi mente
se despide,
cierro los ojos y disfruto del sueño.

El libro solo es bueno si al final el poeta muere.

No hay comentarios:

Publicar un comentario