Noches frías, nítidas y oscuras.

Me siento solo y pequeño
tiro del delantal de mi madre mientras friega los platos,
quiero que me haga caso
pero no tiene rostro
y me asusto.

Fuego de colores y miles de estrellas,
mi techo es de plástico y de colillas
aún por apagar.

No quiero ir a clase,
siempre estoy solo.
Colegialas demasiado mayores para seguir en el colegio.
Se me pone dura
al recordar.
Despierto entre sudores y gritos,
los vecinos han vuelto a llamar a la poli.

Hadas rojas en mis pastillas,
dragones verdes en mis cigarros.
gigantes de hielo en mi vaso de whisky,
piernas largas, interminables, de mujer,
sigo solo,
con las medias negras de la que quiera repetir.

Noches nítidas, frías y oscuras.
Despierto asustado
en mi casa
y abrazo a mi madre,
pero no es mi casa,
ni es mi madre.

Y no soy pequeño,
y la miro,                      (¿Quién es?)
suspiro
y me agarro a sus pechos.

Escrito en Nörground.

Alcohólico poeta bohemio.

Voy a escribir
y a drogarme
y a dormirme sin abrir la cama
y a llorar sin lágrimas
y a correr sin piernas
y a drogarme otra vez
para poder seguir escribiendo
estas palabras que yo apenas comprendo,
estas palabras que me dan la vida que me invento y disfruto.

Soy libre y no puedes controlarme,
voy a morir ausente por su ausencia,
o quizás me ausente por la ausencia de su muerte,
no se.
Ambigüedad del lenguaje,
las palabras me provocan y desean
como lo hacía ella
antes.

Sexo y Colacao,
lapiceros de colores para niños mayores.
Botellas de Jack Daniel's por mi cuarto,
tu frasco de perfume
derramado sobre el pañuelo que cubre mi cara de alcohólico poeta bohemio.
Lencería negra y ojos marrones.

Algo cambió en su mirada,
quizás mi forma de verla,
o el whisky
o la hierba,
quizá mi forma de quererla.


Soñador nocturno,
escritor mago,
lírico de mi locura abstracta e ilógica para vosotros,
bailarín plumífero de pies tintados.
Vivir en un estado análogo
paralelo al sueño
en el que todo lo que creo se destruye y se recrea
al otro lado.




-[Si vomitar borracho solo era mi forma de decir "te extraño" mi vida mereció la pena.]

Escrito en Nörground.

Sangre y plata.

Niebla y caos bajo la almohada.
Campos olvidados, áridos de sentimientos,
agua sin vida que fluye a través de mi.
Cantos, rezos,
alabanzas a la muerte,
al empezar de nuevo,
al respirar libres,
al estallar vivos.

Es divertido visitar el país de las hadas rojas,
me entienden cuando hablo y,                                       lo mejor de todo,
cuando no;
una dosis de autodescubrimiento,
una mascara de demencia traviesa,
el espejo imita lo que ve en la realidad,
payasadas anárquicas y sin sentido.

Sangre y plata,
sonrisas caídas y lágrimas en la arena,
Un adiós que me saluda,
abre el pecho y respira,
el polvo blanco que recubre las paredes de tu pecho
te transporta a un estado emocional de calma
inestable.

Escrito en Nörground.

Putos domingos.

Los domingos matan
más que las balas,
más que los lunes, y
por supuesto,
más que nosotros mismos.

... y pasa el día,
a oscuras tumbado en la
cama,
y sin mimos, sin
tus mimos,
para ser más exacto,
y con esta resaca que
durará
toda la semana
me dejo morir inerte
en algún rincón de mi casa
sin nada que hacer
porque
es domingo,
sin
nada que querer hacer
porque
sigue siendo domingo
y los domingos
-como ya he dicho-
matan.
Matan más que cualquier
otro día,
no se por qué,
nadie lo sabe,
pero matan.

Escrito en Zainit-Aak.

Pintura y hojas mal pintadas.

Soñamos tierra desierta
que nos irrita los ojos si imaginamos demasiado
la libertad que nos agobia
la rebeldía que nos calma;
soñamos sueños cíclicos para no tener que despertar...

Descubro mi personalidad reducida en fotogramas de un segundo.
Se acerca la vejez (mental) y con ella
las ganas de morir.
Más de dos décadas siendo elegido siempre
al final de todo,
solo un material marrón de dudosa consistencia por debajo de mi escala.
Solo,
solitario,
soledad,
solidez mental fracturada a golpes de suspiros
y respiros, de inspiraciones de polvo
y humo nostálgico...


Amanece un nuevo día cuya una novedad es volver a despertar...
Hadas blancas y dragones negros salen de mis labios,
ojos ciegos por el peso de la luz en unos parpados demasiado vagos.
Cristal mojado,
alcohol en besos de bocas desconocidas,
vena ancha y garras de plata,
fuego en las pestañas,
monotonía, esclavitud temporal.

Pintura y hojas mal pintadas,
letras sin acabar y
Jaulas llenas de monos espaciales sin carrera.

Un futuro en la luna,
una muerte recién nacida,
descansar, por fin, en la cuna;
llorar otra vez.

Colchones, mantas y demasiada suciedad para estar cómodo,
volver al pasado,
una vida eterna en pañales,
una vida
sin dueños ni preocupaciones.

Escrito en Koiræ.

Sesenta segundos una raya.

El cajón de los desastres tenía su nombre
y mis cosas,                               ya eran casi suyas,
como todo lo demás,
pero no me importaba, miraba todo aquello intentando construir una imagen que abrazar,
algo que,
tras lo que a mi entender estaba siendo la eternidad dentro de un infierno en el que no creía,
pudiera contemplar mientras te pensaba...

Y mi habitación,
el único lugar en que que te podía sentir cerca
estaba lejos del lugar donde las botellas de whisky con las notas y los tequiero que lanzaba al mar se perdían,
lejos de donde los barcos de papel
llenos de palabras y letras que intentaban un vano intento de tu rescate naufragaban heridos por la realidad.

Planes de futuro en planos presentes estáticos,
inmóviles.
Cuerpos semejantes demasiado remotos de sí mismos para compararlos,
                            demasiado unidos para espaciarlos siquiera por una respiración.

El mundo en nuestra contra,
conspiraciones del universo,
ciclones neuronales,
emociones agolpadas y confusas,
cambios de humor y de lugar,
vuelta al principio
y cuando vuelvas
todo igual...


Horas nihilistas entre folios y tintas que relatan un amor casi virginal lleno de deseo y recuerdos de lo deseado,
lleno de caos, estupidez infantil y repeticiones de lo infinito y continuo.
Maravillosa sensación de locura inexacta a tu lado,
peligrosa emoción auto-homicida en tu no-presencia.


Lineas en las paredes cuentan los minutos que faltan para poder sentirte bajo mi piel.
Sesenta segundos una raya,
ya queda menos y esto
no acaba,
el tiempo que pienso en el paso del tiempo se pierde
entre las rayas que esgrimen firmantes con punta de oro un te anhelo en mis pupilas.

Escrito en Nüoshöm-Wull.

Cuentos de cuna y mitos sexuales.

Delirios rubios de ojos color caoba que ahora entretienen mi mente con un incesante cosquilleo
frío.
Libido constante e insaciable que ha despertado mis más oscuros pensamientos.
Gotas de lluvia
y de sudor
cada vez que se cruza tu recuerdo con mis ganas de recordar.

Mojarse por dentro en una ducha aun no dada,
secarse al sol, escaso, sin los cálidos rayos de mediados de octubre.
Tumbados en la alfombra,
en la cama,
en cualquier superficie que se funda en el horizonte
y confunda nuestros cuerpos dispuestos a destruirse
buscando placer.

Cuentos de cuna y mitos sexuales,
fiestas de noche en baños de plata en vena.
Aguijón dulce rozando el interior de tus caderas,
movimientos suaves agitándose
acompasando una respiración creciente.
Brota la espuma
que muere en tus labios de carmín corrido,
siempre es lo mismo de diferente forma,
siempre es lo único
y es algo que ya importa.

El origen de lo prohibido en tu piel,
regresión a la naturaleza,
bestias animales semiconscientes de lo que hacen.
Silenciosa complicidad de cama,
repetir, imitándonos, un gesto lascivo y corrupto.
Repetir y actuar, siempre actuar.

"Caperucita ya no duerme sola,
tampoco creo que duerma,
se ha acostado en la boca del lobo."

Plumas en la cabeza.

Folios llenos de palabras carentes de significado.

Alguien ignorado habla sobre temas
ambiguos que a nadie le interesan y el reloj
aburre a su tic tac con el segundero desgastado.

Me apoyo contra la pared buscando algún sitio
donde perder la mirada,
más atrás se encuentra tu sonrisa,
se que está ahí,
aunque todavía no la he encontrado.
Disimulo mi intento de cruzar miradas con un aburrido
bostezo,
no quiero que pienses que me interesas,
pero lo cierto es que me pasaría la vida
contemplando tu rostro,
aprendiendo cada una de tus curvas,
cada tono de tu cabello,
memorizando cada brillo de luz en tus ojos,
enamorándome de tus despistes emocionales.
Por eso escribo de recortes en las servilletas cosas que nunca te sabré decir.


Te invito a cenar,
necesito otra botella de vino
que sepa a tus labios.

Podemos ser pequeños
y despertarnos justo a tu marcha,
yo volveré a cerrar los ojos,                                  
tú puedes fingir que yo no existo,                                  no importamos nada,
si quieres
podemos jugar a que nada pueda ocurrir.
Con plumas en la cabeza imitamos a los indios del fuego.


Suena el timbre y huyes,
no se si mañana seguirás siendo perfecta,
de momento tu culo se escapa entre la niebla.


Último despertar poético.

Sentado en el suelo de mi abandonado palacio mental
escribo
en voz alta
mientras mis palabras decoran las paredes
desnudas.
No hay nadie,
ni nada,
todo está vacío,
                                                   incluso yo lo estoy.

Miles de palabras
resuenan en mi cabeza
como un eco de mi pasado,
un eco de mi mentira,
un eco de mi locura.

Mis sombras
y mis fantasmas danzan
cerca de mí,
puedo sentir sus etéreas figuras
frías
con sus alargados dedos haciendo vibrar
las cuerdas de mi universo,
de mi violín muerto
de mi descosido corazón sangrante.

Quimeras humanamente
femeninas y bestias mitológicas
acechan.
Mi pluma rasga el papel y mis ojos se cierran,
es el último despertar poético de un escritor
muerto.

Mi alma se desvanece cerrando la puerta,
atrás las sombras,
las quimeras
los fantasmas
e incluso las bestias

comienzan un macabro festín de humanos recuerdos corporales.

Despojismo ilustrado.

Habrá que hacer los deberes, no quiero que me castiguen sin recreo
pero tu sensualidad
me abruma y me distrae.

Suena gas de fondo,
huele a chicle de frambuesa,
siento tu piel blanca en el aire.
Voy a volver a recrear a mi musa,
algo menos elitista e idealista,
algo que se ajuste a mí ahora despojismo ilustrado tomado como dogma.
Mejor no mueras aun.

[-¡Toma!, es un regalo... no mueras aun...]

Masturbaciones al azar,
arena y cal,
todo se puede.
Drogodependencia virtual y miles de colores y pastillas coloreadas,
una fundición solar de carácter disperso y farragoso,
dragones rojos de papel lanzan bolas de incandescente imaginación.

Sonríe si puedes, somos semejantes,
más evolucionados que el resto y por eso vivimos felices en los árboles.
Arcoiris exagerados en tu pelo descolorido,
letras en tu espalda y plumas que se enredan
en tus trenzas torcidas.


[-¡Mira!, no se por que he escrito esto, pero aun no he muerto...]

Será la droga.

¡Pongamos de moda volar en extintores!
Soy un mensajero cósmico,
soy una polla en bicicleta,
soy un pez luminoso a pilas dentro de una farola con agua,
soy un mercenario del pánico,
soy droga en tus pulmones.                                     (Espejo)

Un mundo pos-apocalíptico eléctricamente inestable se acerca a un fin estático.
Es el tacto rugoso de unos dedos amputados rozando el corazón desde dentro,
no siento nada.
Los gatos lloran al amanecer.
El lento paso del invierno ha comenzado y las estrellas azules
son demasiado azules para mí...
Será la droga.

Ahora soy presa de tu historia,                                (Espejo)
todos estamos dentro ¿estás tú también?
Creo que necesito salir a recargar el brillo de mis ojos radiado nuclearmente.
la sirena de una ambulancia en mi mente,
ojos oscuros en la nocturnidad.

Sentir ulceriposas en el estomago.
Dulce enfermedad,
dulce música,
dulce dulzura,
maldito edulcorante vegetal,
dulce estupidez introspectiva,
y dulce voluntad sesgada...

Violar la libertad de impresión,
mi mano plateada y mis dedos de plumas
negras. Frío
en las paredes, ventana abierta y el humo blanco que pronto desaparecerá por ella,
pulmones oxidados y una leve sonrisa.
Será la droga.

Gracias por todo.

Escrito en Nörground.

Putos lunes.

Lunes,
que asco de día.

¿Odiaríamos el jueves,
por ejemplo,
si en este empezara
la puta semana?
Supongo que si
pero no lo hace.

Putos lunes y
su forma de hacerte
madrugar.

No quiero elegir.

Son demasiados días en los que me pregunto si esto lleva a algún sitio.
Tú no vas a cambiar y no quieres hacerlo.
Y yo he cambiado todo tanto por ti que ya no sé quién soy,
me extraño en el espejo
al verme
veo a un desconocido que tampoco me reconoce.

Son demasiadas noches de lágrimas en la almohada,
demasiados paseos  infinitos
demasiado dolor de cabeza
y de pecho
y de estomago
y demasiados ojos rojos,
demasiado dolor
incluso para estar enamorado.

Días en los que no me mereces
luchan contra
días en los que lo daría todo por ti.
Flaquean las fuerzas,
no sé quién ganará.
No me obligues a elegir.

Sentimientos contradictorios:
te quiero pero
no quiero vivir así siempre,
no puedo.

No eres quien solías ser
y no me gusta quien eres ahora
y a ti te da igual,                                                     o eso parece,
y esto no es lo que habíamos acordado
y a ti te da igual,                                                     o eso parece.


No quiero tener elegir
entre nosotros y yo.


No me hagas tener que elegir.

Debería dejarlo.

Todo son soledades y traumas
infantiles, casi todos,
los de ahora se crean solos por culpa de alcohol y de las anfetaminas femeninas.
Debería dejarlo, la mano negra
me envuelve y ata;
da igual, tinieblas y oscuridad
en la sombra.
(Silencio)
...
escucha...
escucha...
escucha...
¿No lo oyes?
da igual.
(Silencio)
No todo puede salir bien siempre,
da igual, ahora estoy solo

y muerto.


Un torso desnudo,
                                                                           (el mio)
paseos nocturnos
entre las calles, no se si volver.
Torsos desnudos,
                                                                           (los nuestros)
paseos nocturnos
entre las sábanas, no se si volver.
Buenas noches,
soy ciencia ficción y
trozos de regaliz.

Escrito en Nörground.

Azulado borde marino.

Tus ojos oscuros,
los míos
                          perdidos
en ellos,                                   borrachos de tu mirada.
Luceros del caos sin dueño,
profundidad astral con azulado borde marino de espuma blanca
rodeado.
Tu mirada,
mi ver,
tu realidad,
mi parecer,
tu guía,
mi vida,
mi ser.

Escrito en Zainit-Aak.