No quiero elegir.

Son demasiados días en los que me pregunto si esto lleva a algún sitio.
Tú no vas a cambiar y no quieres hacerlo.
Y yo he cambiado todo tanto por ti que ya no sé quién soy,
me extraño en el espejo
al verme
veo a un desconocido que tampoco me reconoce.

Son demasiadas noches de lágrimas en la almohada,
demasiados paseos  infinitos
demasiado dolor de cabeza
y de pecho
y de estomago
y demasiados ojos rojos,
demasiado dolor
incluso para estar enamorado.

Días en los que no me mereces
luchan contra
días en los que lo daría todo por ti.
Flaquean las fuerzas,
no sé quién ganará.
No me obligues a elegir.

Sentimientos contradictorios:
te quiero pero
no quiero vivir así siempre,
no puedo.

No eres quien solías ser
y no me gusta quien eres ahora
y a ti te da igual,                                                     o eso parece,
y esto no es lo que habíamos acordado
y a ti te da igual,                                                     o eso parece.


No quiero tener elegir
entre nosotros y yo.


No me hagas tener que elegir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario