Plumas en la cabeza.

Folios llenos de palabras carentes de significado.

Alguien ignorado habla sobre temas
ambiguos que a nadie le interesan y el reloj
aburre a su tic tac con el segundero desgastado.

Me apoyo contra la pared buscando algún sitio
donde perder la mirada,
más atrás se encuentra tu sonrisa,
se que está ahí,
aunque todavía no la he encontrado.
Disimulo mi intento de cruzar miradas con un aburrido
bostezo,
no quiero que pienses que me interesas,
pero lo cierto es que me pasaría la vida
contemplando tu rostro,
aprendiendo cada una de tus curvas,
cada tono de tu cabello,
memorizando cada brillo de luz en tus ojos,
enamorándome de tus despistes emocionales.
Por eso escribo de recortes en las servilletas cosas que nunca te sabré decir.


Te invito a cenar,
necesito otra botella de vino
que sepa a tus labios.

Podemos ser pequeños
y despertarnos justo a tu marcha,
yo volveré a cerrar los ojos,                                  
tú puedes fingir que yo no existo,                                  no importamos nada,
si quieres
podemos jugar a que nada pueda ocurrir.
Con plumas en la cabeza imitamos a los indios del fuego.


Suena el timbre y huyes,
no se si mañana seguirás siendo perfecta,
de momento tu culo se escapa entre la niebla.


2 comentarios:

  1. No sé qué haces pero, joder, no dejes de hacerlo. (¡Besos!)

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    1. Yo no hago nada, me leéis con buenos ojos ;)
      Muchas gracias.

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