Recuerdo de un sueño jamás despertado.

Duermo.

En mis sueños incluso eres aun más bella
y te deseo aún más.
Eres mi realidad prohibida.

Te beso con cuidado de no despertarme,
no quiero pasarme el día tratando de imaginarte.
Te beso a escondidas de mi conciencia,
no quiero pasarme el día tratando de no sentirme culpable.

Tu pelo de negro frambuesa se enreda en mis dedos,
tus besos duelen a despedida imaginaria,
Corro las calles de tu ciudad de minúsculas pecas.
Me pierdo en el mar en calma de tus ojos grises.
Te abrazo
como a algo pequeño
efímero
algo qué sé que terminará en deprimente despertar.

Paseamos delante de nuestros padres
de la mano
por un supermercado de almas
rotas.
Se que es un sueño y no quiero despertar,
te agarro fuerte y corremos,
y te beso
y me pierdo en la intensidad de tus respiros.

Todo huele a como recuerdo que olía tu perfume,
tus labios saben como recuerdo que imaginaba
en horas muertas, mirando tu espalda
y tu pelo negro

frambuesa.

Escrito en Nüoshöm-Wull.

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