Viajes cosmopoéticos.

Violines e imágenes del universo recorren mi cerebro,
una continua erosión mental,
siento que voy a explotar,
miles de sensaciones diferentes burbujean en mi piel.
Soy el refresco light de una vida descafeinada.


Abro bien mis ojos de serpiente
llevo años sin dormir
congelado frente a una ventana,
consciente y mentalmente convexo
viajo a ochenta y cinco mil millones de kilómetros/hora por el espacio en clase turista.
Helado de fresa.
Diminutos pedazos de estrellas muertas
impactan entre sí,
una sinfonía de sonidos y colores continua se suceden
dando lugar a un bello caos de orden magnético.

He visto nacer galaxias de pequeños átomos
y agujeros negros estallar en poco más de un suspiro.
Y he visto los ojos de la gente cuando
al morir
comprenden lo que esto significa.

El futuro ya no existe.
Todo es un pasado continuo,                                   y
somos monos espaciales dentro de una mazorca de metal.
Todo explotará algún día                           y yo
lo haré también.

Y moriré solo,
de eso
estoy seguro.

Escrito en Nörground.

2 comentarios:

  1. Pero antes del fin espero que vean la luz muchas más cosmopoesías.
    Un placer leerte siempre :)

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    1. Yo también espero que las muchas cosmopoesías puedan ver la luz antes de fin ;)
      Muchas gracias!

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