Ahora que ya no estás.

Ahora
que ya no estás
he vuelto a disfrutar
de los pequeños placeres
de la vida.
De todas aquellas cosas que te molestaban
tanto.

He vuelto a fumar
desnudo
en la terraza,
a mear sin agarrármela
en la ducha,
a gritar en el tejado cuando no puedo
más.
He vuelto a cagar
con la puerta abierta
mientras sonaba música atronadora,
he vuelto a vivir,
si,
a vivir.
Tocar mi armónica
aún sin saber hacerlo,
masturbarme
a la hora que me apetezca
y
dormir
en parques la hora de la siesta,
he vuelto a llenar de cactus
la terraza
y el gato al que daba de comer
ha vuelto.
Y sobre todo
he vuelto a disfrutar de ese genuino
olor a pedo propio
sin sentirme culpable.

Ahora
que ya no estás
lloro el doble,
pero he vuelto a disfrutar
de los pequeños placeres
de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario