Putas.

Aquellas putas lastimeras me pedían volver,
y quería hacerlo,
nunca dejé de amarlas
por muy mal que se portaran
conmigo.

Pero aquella vez
no volví,
por alguna razón
sus labios ya no me atraían,
aquellas viejas zorras
engreídas
se había puesto sus mejores galas.

Y gritaron,
me gritaron,
me
gritaron.

                        *

Siempre las amaré...

                        *

Yo intentaba saciar mi boca con placeres
más virginales
y puros.
Con sofisticada lencería bordada
en tonos
eróticos
y sutiles

Aquellas putas,
fantasmas del pasado, me pedían volver,
pero no lo hice,
y me gritaron,
y las grité

y se marchitaron.