Etérea respiración.

Te espero en mi coche,
vienes
corriendo.
                                                                         Estás magnifica en el retrovisor.

Me has llamado hace un rato
y no he podido evitarlo
ni evitarte.
ni tampoco quiero
supongo.

Entras, sonríes,
como sonríes siempre
o como siempre
me sonríes.
Doy un rodeo
quiero tenerte más.
La puerta
de tu portal
está demasiado cerca.

                                                                     -Ven a mirar estrellas ahora que llueve.-

No se que pensar.
Pequeño ángel de ojos verdes
me ahogo
en tu reloj de arena.
Miro el espacio
ausente
de tu presencia
y dibujo
con letras
el breve recuerdo de tu etérea respiración.

Desapareces
tras la puerta del portal,
acelero
resignado
esperando a que me vuelvas a llamar.

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