Solo fue una vez.

Solo fue una vez,
pero al volver a casa ya tenía todas mis cosas
en una caja.
No es que tuviera mucho
pero bueno,
el simple hecho de no poder defenderme me dolió.

Solo fue una vez,
y todo mi mundo estaba
en una caja
de cartón.

Solo fue una vez.
No me arrepiento,
pero no me hubiera importado que fuera algo
paralelo.

Solo fue una vez...
pero
ojala no hubiera sido
solo una vez.

Besos de lluvia.

Dejo el coche lejos de casa.
Vuelvo andando
y llueve,
llueve como llueve en esos poemas de amor
y lluvia.

Camino sonriendo
mordiéndome el labio
recordado el sabor de su boca.

Piso los charcos
algo en mi cabeza choca.
Las gotas empapan mi pelo
y mi cara.

Me quedo con ganas de más,
es tarde;
la imagen de su figura corriendo hacia el portal,
sus ojos,
su boca,
y el olor de su pelo...

Hoy no podré dormir.

Entro en casa y me dejo caer sobre la cama,
respiro,
miles de pensamientos
contradictorios,
todos.
Un enjambre de palabras y sentimientos.

Mi cabeza empapa la almohada
y siento un escalofrío
pero no es por la humedad,


por fin me he atrevido a besarla.