La única noche

Realmente no se que celebramos,
solo se que hay demasiado alcohol
en unos vasos a medio beber,
y que tú ya estás empezando a llorar mientras me pisas al bailar.


Estás perfecta,
como siempre,
con tu mejor vestido y el intento de tu mejor sonrisa.

Apenas hemos intercambiado palabras,
no hace falta que nos miremos para recordar
o inventar una escapada
a nuestros recuerdos.

Solos
esta noche hablamos un idioma distinto al resto,
no pasa nada,
nosotros nos entendemos, nos queremos,
pero el amor murió hace tiempo.
solo tenemos que cuidarnos un poco más,
esta vez es fácil decirte adiós,
no hay lágrimas ni despedida...

Dame un poco más de tiempo,
es pronto para irse a dormir.
Quiero poder oler tu pelo una vez más.
no se por qué, ya no me produce ningún placer,
tampoco va a dar color a los recuerdos-
Supongo que es la costumbre...

Tu maldito dulzor me ha hechizado durante mucho tiempo,
pero ahora tranquila,
ya no es como antes, ahora estaré bien sin ti.





"Siempre fuiste tú por encima del resto,
siempre fuiste tú
hasta que dejaste de ser tú misma"

Me siento solo.

Acelero
las farolas y semáforos pasan como relámpagos al filo de mis ojos,
las ventanillas bajadas hacen colarse el aire frío de enero,
eso está bien,
el aire de cara sujeta mis lágrimas.


He dejado a la chica de mi vida llorando en un parking,
no he querido besarla,
no así.
(Casi no puedo respirar).

La amo
de verdad la amo.
Por eso tengo que acabar con esto
antes de que sea demasiado tarde.
Algún día volveremos a vernos
y quiero
quererte otra vez.


Ahora me siento solo,
impotente,
estúpido,
nostálgico,
incoherente,
me siento como el reflejo etílico de un espejo de madrugada:
confuso y borroso.

Soy incapaz de sentir
o al menos
incapaz de reflejar mis emociones.


Se que te quiero, pero no puedo estar
a tu lado.
Se que te quiero,
pero no de la forma en la que debería quererte.

Se que te quiero
pero ahora me toca quererme a mí
también.

Carlota.

Será que Carlota es otra y tú
me has mentido.
Y que en tu coche
sin llaves está la naranja que robé para ti.

Será que estoy loco
y que echo de menos el tiempo
que imaginé a tu lado.

Y entre montañas blancas
nos deslizamos
agarrados, a veces,
como pequeñas plumas multicolor.

Me das la mano y te miro
todo es idílico y confuso.
Me faltan días y me sobran vidas
para querer
estar a tu lado.

Escribo y describo todo lo que nunca podré hacer
si no vuelvo a verte.

Y espero a que vengas para guardar
en mi retina
una última imagen de ti.
Despedida infinita fundida en un solo ser abrazado
que respira
y late sincronizado
con miedo a separarse.


Será que Carlota es otra

y a ti no te quiero dejar marchar.