Me siento solo.

Acelero
las farolas y semáforos pasan como relámpagos al filo de mis ojos,
las ventanillas bajadas hacen colarse el aire frío de enero,
eso está bien,
el aire de cara sujeta mis lágrimas.


He dejado a la chica de mi vida llorando en un parking,
no he querido besarla,
no así.
(Casi no puedo respirar).

La amo
de verdad la amo.
Por eso tengo que acabar con esto
antes de que sea demasiado tarde.
Algún día volveremos a vernos
y quiero
quererte otra vez.


Ahora me siento solo,
impotente,
estúpido,
nostálgico,
incoherente,
me siento como el reflejo etílico de un espejo de madrugada:
confuso y borroso.

Soy incapaz de sentir
o al menos
incapaz de reflejar mis emociones.


Se que te quiero, pero no puedo estar
a tu lado.
Se que te quiero,
pero no de la forma en la que debería quererte.

Se que te quiero
pero ahora me toca quererme a mí
también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario